Objeto impacta contra Júpiter

Tuesday, July 21, 2009

Impacto Júpiter Estas son las primeras imágenes difundidas por la NASA, del objeto que ha impactado en Júpiter, exactamente 15 años después de los impactos de los restos fragmentados del cometa Shoemaker-Levy 9. El descubrimiento fue por parte de un astrónomo aficionado, Anthony Wesley, de Australia, que percibió una nueva oscura "cicatriz" de repente y que había aparecido en Júpiter, esa mañana del 19 de julio, entre las 3 y 9 am PDT (mediodía GMT).

Los científicos de la NASA en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) en Pasadena, California, han utilizando las instalaciones y los telescopios de infrarrojos en la cumbre del Mauna Kea, Hawai, para confirmar las pruebas de un impacto.

Las nueva imágenes infrarrojas muestran que el probable punto de impacto fue cerca de la región polar sur, donde aparece una visible "cicatriz" oscura y partículas brillantes en la atmósfera superior, detectadas en longitudes de onda de infrarrojo cercano, y un calentamiento de la troposfera superior, con la posible emisión extra de gas amoníaco detectado a longitudes de onda media infrarrojas.

Imágenes propiedad: NASA/JPL/Infrared Telescope Facility

Fuente y más información: NASA

Misión Espacial STS-127: Endeavour

Monday, July 20, 2009

EndeavourEsta es una imagen del transbordador espacial Endeavour de la NASA, fotografiado mientras realiza un "backflip", oficialmente conocido como "Rendezvous Pitch Maneuver", es decir, la maniobra de giro que realiza el transbordador, poco antes de su acoplamiento con la Estación Espacial Internacional que se produjo el viernes, 17 de julio de 2009. El backflip permite a los astronautas de la estación, obtener fotografías de la parte inferior de la nave, uno de los varios procedimientos destinados a inspeccionar el escudo térmico de la lanzadera.

Imagen propiedad: NASA

Fuente: NASA

Quinteto de Stephan: Galaxias en colisión

Sunday, July 19, 2009

Quinteto de Stephan Esta imagen muestra el Quinteto de Stephan, un grupo compacto de galaxias descubierto hace 130 años y situado a unos 280 millones de años luz de la Tierra. Ofrece una rara oportunidad de observar, un grupo de galaxias en un proceso de evolución del sistema en el cual las galaxias están chocando. Se pueden observar galaxias en espiral, galaxias elípticas y zonas brillantes de emisión en rayos X.

La posibilidad de presenciar el dramático efecto de las colisiones, en el origen de esta evolución, es importante para aumentar nuestra comprensión sobre los orígenes de la fuente de calor, producida por los halos brillantes de rayos X en forma de gas que están presentes en los grupos de galaxias.

Imagen propiedad: X-ray: NASA/CXC/CfA/E. O'Sullivan Optical: Canada-France-Hawaii-Telescope/Coelum

Fuente: NASA

NASA y ESA planean explorar Marte de forma conjunta

Tuesday, July 14, 2009

Planeta MarteLos pasados días 29 y 30 de Junio el Director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA, David Southwood, se reunió con el Administrador Asociado para Ciencia de la NASA, Ed Weiler, en Plymouth, Reino Unido, para crear un programa de exploración progresiva del Planeta Rojo. El resultado de este encuentro bilateral ha sido un acuerdo para crear la Iniciativa de Exploración Conjunta de Marte (MEJI, siglas en inglés), que proporcionará un marco para que ambas agencias definan sus objetivos tecnológicos y programáticos relativos a Marte.

Las conversaciones entre la ESA y la NASA empezaron en Diciembre de 2008, después de que el Consejo Ministerial de la ESA recomendara buscar la colaboración internacional para preparar las nuevas misiones robóticas a Marte. Al mismo tiempo la NASA estaba reorganizando su Programa de Exploración de Marte, tras el retraso, de 2009 a 2011, de su misión Mars Science Laboratory.

Esto proporcionó a la ESA y a la NASA una oportunidad para mejorar la cooperación. Para investigar las opciones en profundidad se creó un grupo de trabajo conjunto ESA/NASA de ingeniería, junto a un panel ejecutivo que dirige el trabajo y emite recomendaciones finales sobre cómo proceder.

En el encuentro bilateral celebrado en Plymouth el panel ejecutivo ha recomendado a la NASA y la ESA espaciar las oportunidades de lanzamiento en 2016, 2018 y 2020, e incluir en las misiones módulos de aterrizaje y orbitales para investigaciones de astrobiología, geología y geofísica con el objetivo de traer muestras de Marte a la Tierra en 2020. El Director de Ciencia de la ESA y el Administrador Asociado de la NASA han acordado, en principio, crear la Iniciativa y seguir realizando estudios para determinar las arquitecturas de misión conjunta más viables.

La ESA y la NASA han acordado también crear un equipo conjunto de revisión de arquitectura que ayude a las agencias a planificar la agenda de las misiones. Los estados miembros de la ESA y la Academia Nacional de Ciencias estadounidense revisarán los planes a medida que se desarrollen. Esta colaboración única, en misiones y en tecnologías, sentará las bases de emocionantes descubrimientos en el planeta Marte.

Imagen propiedad: NASA, J. Bell (Cornell U.) and M. Wolff (SSI)

Fuente: ESA

Imagen de la supernova RCW 86

Monday, July 13, 2009

Esta imagen, creada a partir de datos obtenidos por el Observatorio de rayos X Chandra de la NASA y el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral , muestra una parte de la remanente de supernova conocida como RCW 86, que presenta una forma circular como puede apreciarse en la imagen. Este remanente producido como consecuencia de la explosión de una estrella, pudo ser observado en el año 185 por astrónomos chinos, según los registros de la época.

Mediante el estudio de esta supernova, los astrónomos han adquirido una comprensión mejor y nuevas informaciones sobre el papel que desempeñan los remanentes de supernova en la Vía Láctea.

Imagen propiedad: NASA

Fuente: NASA

XMM-Newton descubre un nuevo tipo de agujeros negros

Tuesday, July 7, 2009

Agujero Negro HLX-1 Gracias al observatorio de rayos X de la ESA, XMM-Newton, un equipo de astrónomos ha descubierto en una galaxia lejana un agujero negro con una masa superior a 500 masas solares, un eslabón perdido entre los agujeros negros estelares y los agujeros negros supermasivos. Este descubrimiento es la mejor detección hasta la fecha de esta nueva clase de agujeros negros que se lleva buscando desde hace tiempo: los agujeros negros de masa intermedia.

Este descubrimiento, que será publicado hoy en la revista Nature, ha sido realizado por un equipo internacional de investigadores trabajando con datos obtenidos por XMM-Newton. El equipo está dirigido por Sean Farrell del Centre d’Etude Spatiale des Rayonnements, basado ahora en la Universidad de Leicester.

Los agujeros negros estelares (con una masa de entre tres y veinte veces la de nuestro Sol) y los agujeros negros supermasivos (desde varios millones hasta varios miles de millones la masa del Sol) se conocen desde hace tiempo. Debido al gran vacío existente entre estos dos extremos, los científicos han especulado sobre la existencia de un tercer tipo de agujeros negros, con masas comprendidas entre los cientos y los cientos de miles de veces la masa del Sol.

Hasta ahora, los científicos no habían sido capaces de confirmar la existencia de esta esquiva clase intermedia. El equipo de Farrell estaba analizando datos de archivo obtenidos por XMM-Newton, buscando estrellas de neutrones y enanas blancas, cuando tropezaron con un objeto muy peculiar que había sido observado el 23 de Noviembre de 2004.

Bautizado como HLX-1 (acrónimo inglés de Hyper-Luminous X-ray source 1, fuente de rayos-X híper-luminosa 1), este objeto se encuentra a las afueras de la galaxia ESO 243-49, aproximadamente a 290 millones de años-luz de la Tierra. Si efectivamente se encuentra en esta galaxia tan distante, el HLX-1 es muy luminoso en rayos-X, emitiendo picos de hasta 260 millones de veces la luminosidad del Sol.

Analizando la luz producida por el HLX-1, el equipo descubrió que la firma en rayos-X era inconsistente con cualquier otro objeto que no fuese un agujero negro alimentado. El brillo registrado era demasiado débil para que el objeto se encontrase en nuestra Galaxia, y la ausencia de emisiones observables en radio u óptico desde la ubicación del HLX-1, junto a la firma en rayos-X detectada, indica que es improbable que se trate de una galaxia en segundo plano.

Esto significa que la fuente de la emisión en rayos-X debe estar situada en la galaxia ESO 243-49. Su localización está demasiado lejos del centro galáctico como para ser un agujero negro supermasivo, y es demasiado brillante como para ser un agujero negro estelar, aunque se estuviese alimentado a la tasa máxima.

Para asegurarse de que realmente se trata de un objeto astronómico único y no un grupo de varias fuentes más débiles que brilla con fuerza, el equipo empleó XMM-Newton para observarlo de nuevo el 28 de Noviembre de 2008.

Comparando las dos observaciones, descubrieron que la firma en rayos-X originada por el HLX-1 variaba notablemente con el tiempo, de lo que concluyeron que se trataba de un único objeto. Descubrieron que la única forma de explicar esta intensa luminosidad era si el HLX-1 albergaba un agujero negro de más de 500 masas solares. Ninguna otra explicación física podría justificar sus observaciones. Los pocos candidatos a agujeros negros intermedios que han sido descubiertos hasta la fecha podrían explicarse con otras teorías, pero este destaca por tener un brillo aproximadamente 10 veces mayor que el de cualquier otro candidato. El equipo tenía en sus manos la mejor detección de un agujero negro de masa intermedia realizada hasta la fecha.

Si bien se sabe que los agujeros negros estelares son los restos de estrellas masivas, cómo se forman los agujeros negros supermasivos continúa siendo una incógnita. Una de las posibles explicaciones pasa por la fusión de agujeros negros de masa intermedia. Para ratificar esta teoría, era esencial probar en primer lugar la existencia de éstos. Este es el motivo por el que descubrimientos como este realizado por XMM-Newton son tan importantes. Ayudarán a comprender cómo se forman los agujeros negros supermasivos, como el que se encuentra en el centro de nuestra Galaxia.

El equipo ha planificado realizar más observaciones en rayos-X, ultravioleta, óptico, infrarrojo y radio en un futuro próximo para comprender mejor este objeto único y su entorno.

Imagen propiedad: Heidi Sagerud/ESA

Fuente: ESA

La Tierra creciente desde la Luna

Saturday, July 4, 2009

La Tierra se eleva por encima del horizonte lunar, en esta espectacular fotografía captada desde la nave espacial Apolo 17, en órbita lunar, durante la última misión de alunizaje en el programa Apolo.

Imagen propiedad: NASA

Fuente: NASA

Cassini detecta indicios de un océano en la luna Encélado de Saturno

Thursday, July 2, 2009

Científicos europeos de la misión conjunta Cassini de NASA/ESA han detectado por primera vez sales de sodio en granos de hielo del anillo E de Saturno, que suele reabastecerse, principalmente, de material procedente de los penachos de vapor de agua y los granos de hielo que se desprenden de la luna Encélado de Saturno. La detección de hielo salado indica que la pequeña luna aloja reservas de agua líquida, o tal vez incluso un océano, debajo de su superficie.

Cassini descubrió los penachos de hielo de agua de Encélado en 2005. Dichas emisiones, que surgen de fracturas próximas a su polo sur, expulsan minúsculos granos de hielo y vapor que en ciertos casos escapan a la fuerza gravitacional de la luna y engrosan el anillo E, el más exterior de Saturno.

El Analizador de Polvo Cósmico de Cassini, cuyo científico responsable es Ralf Srama, del Instituto de Física Nuclear Max Planck de Heidelberg, Alemania, examinó la composición de dichos granos y halló en ellos sal de sodio (la sal de consumo humano).

“Estamos convencidos de que el material salino de las profundidades de Encélado emergió de entre las rocas del fondo de una capa líquida”, explicó Frank Postberg, científico de Cassini en el Analizador de Polvo Cósmico del Instituto de Física Nuclear Max Planck de Heidelberg, Alemania. Postberg es el principal autor de un estudio que aparecerá publicado en el número del 25 de junio de la revista Nature.

Los científicos que trabajan en el Analizador de Polvo Cósmico consideran que debe de existir agua líquida, ya que es lo único que puede disolver cantidades de minerales tan grandes como las que evidencian los niveles de sal detectados. El proceso de sublimación, mecanismo por el que el vapor es liberado directamente del hielo sólido de la corteza, no justifica la presencia de sal.

La conformación de los granos del anillo E, determinada por los análisis químicos de miles de impactos de partículas a alta velocidad registrados por Cassini, ofrece información indirecta sobre la composición de los penachos y del contenido de Encélado. Las partículas del anillo E son prácticamente de hielo de agua puro, pero cada vez que el analizador de polvo verificó su composición, halló al menos algo de sodio en ellas.

“Nuestras mediciones implican que además de sal de mesa, los granos también contienen carbonatos como la sosa; ambos componentes en concentraciones que coinciden con la composición prevista de un océano en Encélado —comentó Postberg—. Los carbonatos también aportan un valor pH ligeramente alcalino. Si la fuente del líquido es un océano, esto, unido al calor medido en la superficie cercana al polo sur de la luna y a los compuestos orgánicos hallados en los penachos, podría configurar un entorno en Encélado adecuado para la formación de precursores de vida.”

La determinación de la naturaleza y origen del penacho es una prioridad máxima para Cassini durante su prolongado periplo, denominado Cassini Equinox Mission (Misión equinoccial Cassini).

Consulta la versión completa de este artículo en la página web de la misión Cassini-Huygens.

Imagen propiedad: NASA/JPL/Space Science Institute

Fuente: ESA

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